jueves, 10 de abril de 2014

El valor de educar por Fernando Savater

Juan Delval, «una persona capaz de pensar, de tomar decisiones, de buscar la información relevante que necesita, de relacionarse positivamente con los demás y cooperar con ellos, es mucho más polivalente y tiene más posibilidades de adaptación que el que sólo pose una formación específica».


Ya no me sorprende llegar y ver casi una jungla dentro de mi salón de clases,  gritando,  peleando, pareciera que están desesperados por mantenerse ocupados en algo,como estar todo el día con el celular, durmiendo o platicando. Pero lo que mas me sorprende es que a pesar del tiempo que  han convivido y permanecido juntos en un mismo salón de clases, aun se nota un ambiente de rivalidad, de que su mejor compañero es el celular. Después llega el profesor, se oyen dictados, explicaciones, mucho bla bla bla y llega un momento de silencio y entonces el profesor ha  decidido que es momento de que los alumnos participen e incluso pasen al pizarron a demostrar lo bien que han entendido, puesto que después de una larga explicación, dictados, tareas y lecturas el profesor pregunta si alguien tiene dudas o preguntas sobre el tema y nadie habla pareciera que todo esta claro, y oh sorpresa nadie quiere participar, nadie quiere hablar y mucho menos nadie quiere pasar al pizarron a hacer el ridículo para que los demás se rían.

 Entonces que rol debe tomar el docente en esta situación que esta haciendo mal. Es tanto lo que se tiene que trabajar en un salón de clases que a veces olvidamos lo que realmente significa educar, nos olvidamos del porque estamos ahí, y solo quisiéramos terminar y cubrir bien los programas,pero se nos olvida la razón por la que educamos y aun mas olvidamos que los alumnos son parte fundamental del progreso de una sociedad, de un país. Entonces quienes son esas personas que educan, que se encargan de que los jóvenes entren al mundo de los conocimientos y habilidades, esas personas somo nosotros PEMs o profesores, y quienes debemos entender como funciona esa parte de la enseñanza para así saber de donde partir y como poder guiar a nuestros alumnos y como dice Fernando Savater en este capitulo, cualquiera puede enseñar pero no cualquiera es capaz de enseñar; hace mucho énfasis en el proceso de la enseñanza y de lo que es relevante enseñar en el salón de clases, que no es lo mismo educar que instruir. Pues la educación esta mas orientada a la formación del alma y el cultivo de valores, mientras que la instrucción esta orientada a las destrezas y habilidades teóricas y científicas. La enseñanza entonces debe abarcar estos dos aspectos pues la escuela no solo forma personas de exito academicamente hablando sino personas de valor, de humanidad. Y es ahí donde se hace otra vez énfasis en el trabajo que tenemos como docentes y de lo que hemos estado hablando a lo largo de muchas reflexiones que no debemos solo instruir, dar conocimientos y habilidades científicas sino transmitir también valores, crecimiento personal, y sobre todo autoestima. Pues una de las tareas principales de la enseñanza que menciona Fernando S. es promover modelos de excelencia y pautas de conocimiento que sirvan de apoyo a la autoestima de los individuos. Ciertamente lo es debemos fomentar mucho este valor en las escuela porque cada vez mas vemos alumnos que tienen problemas personales que no saben como afrontarlos y algo que tengo bien claro es que si uno no aprende a valorarse y quererse asi mismo no podrá ser capaz de entender y mucho menos querer a los demás, es fundamental promover los valores porque cada día mas vemos mas violencia, bullying, maltrato, discriminación etc. que afectan severamente la sociedad. Tenemos que tenerlo presente día a día en nuestros salones y pasar por desapercibido una acción antimoral por parte de los alumnos, sino que al contrario promoverlo.

3 comentarios:

  1. En efecto Fany uno de los principales problemas en la educación es que e maestro se preocupa tanto por cubrir planes y programas que se olvida de dar la parte de enseñanza y más aún de lograr combinarlo con la instrucción. Aunque no creo que sea del todo la culpa del profesor, puesto que como nosotros, también tienen jefes que les obligan u orillan a cumplir con esos planes y programas, presionándoles hasta el grado en el que solo les llegue a importar concluir a tiempo los temas que deben de ver, lo cual nos hace caer en el juego de la pura y mera instrucción, del depósito de conocimiento, memorización, enseñanza mecánica, educación bancaria, repetición, imitación o como se le quiera llamar.
    Por un lado hay momentos en los que creo que el programa también empieza a caer en este juego, donde lo más importante es la instrucción, por un lado porque se nos presiona a cubrir los planes de unidad o bloque, sea por parte de ExM y más aún por el lado de los directores que a su vez deben de mandar calificaciones a tiempo.
    Por otro lado sabemos precisamente que nuestra función como tu comentas, va más allá que la mera transmisión de conocimientos, el problema quizá (y tal vez solo yo lo vea así) sea el encontrar la manera de combinar estas dos cosas, por un lado la presión para acabar los temas a tiempo cuando en ocasiones los alumnos presentan deficiencias y atrasos que no permiten avanzar al ritmo que debería, entonces llega el colapso y muchos sólo damos temas por dar, (instrucción), otros buscamos la forma de educar de la forma llamada: enseñar a aprender.

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  2. La lectura da pie a muchas preguntas, de las cuales he encontrado respuestas satisfactorias y desalentadoras. La educación simplemente es un terreno sumamente difícil y más aún cuando entras con expectativas más allá de una simple instrucción y transmisión de contenidos temáticos, sin embargo nuestro trabajo es encontrar la forma de combinar la primera función de un docente, cubrir el programa con la transmisión de valores y enseñanzas aún más profundas como las que comentas, si bien el sistema desafortunadamente lleva los maestros por el camino de la instrucción, tenemos que nadar contra corriente, y puedo relacionarlo bastante con la llamada "cultura del logro y altas expectativas" día a día debemos llevar a reconocer a nuestros alumnos la importancia del estudio y la amplia relación que tiene con los valores, ya que cada uno de los conocimientos que les transmitimos tendrán una aplicación en su vida (no tan cotidiana, pero la tendrá), hacerles notar en todas las actividades que lleven a cabo dentro del salón ese lado humano de todo lo que aprenden, hacerlos responsables de que la gran mayoría de sus acciones tiene repercusiones importantes en su entorno, y que por ello deben ser conscientes de la responsabilidad social que poseen. llevarlos a esa reflexión no es fácil, pero si lo incluimos como una rutina de clase, se convertirá en un hábito para ellos en su vida cotidiana, podrán desarrollar a su vez la llamada metacognición, que les permitirá reconocer la influencia que tienen en diversas áreas a partir de los conocimientos que poseen, entonces se harán responsables de adquirir el conocimiento para impulsar cada una de las metas que pretendan lograr. Comencemos a labrar esos campos y cosechar las semillas de nuestras experiencias para que la flor crezca y sea visible ante los ojos de quienes no creen que se puede ver mas allá de la instrucción en un salón de clases.

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  3. La lectura me ha puesto a pensar principalmente en cómo la sociedad, los alumnos, los padres de familia ven al maestro y cómo este se ve asimismo.
    El concepto de maestro se ha distorsionado, las personas cometen el error de pensar que al estar frente a un grupo se tiene la obligación de únicamente enseñar, muchas veces los mismos alumnos van con la idea de solo escuchar que en realidad se convierte en estar sentados oyendo y por lo mismo la escuela se convierte en una obligación para ellos y en algo aburrido, pero no se dan cuenta que ellos son los que muchas veces nos enseñan a nosotros, ya que sus aportaciones son muy importantes.
    Afortunadamente la forma de enseñar ha ido cambiando y no solo se basa en escuchar sino en mediar, experimentar, conocer y principalmente relacionar el conocimiento con la vida cotidiana, formando “fábricas y no almacenes” , pero me preocupa qué son muy pocos los alumnos que se sienten motivados de ir a la escuela, no les interesa y muchas veces desde que llegas al salón se siente su apatía o se nota las pocas ganas que tienen independientemente de la etapa en la que están.
    En mi opinión son muchos factores los que intervienen como el estado de ánimo, los problemas familiares o que muchas veces los mismos maestros no están motivados y por lo mismo el desempeño que tienen es muy malo, pero yo pienso que esto se debe a las presiones familiares, laborales, entre los mismos problemas y esto genera burn out no permitiendo tener un buen desempeño y he visto que los maestros en lugar de preocuparse por el grupo están llenando tablas y documentos que les exigen.
    Las cifras si son importantes o que los alumnos alcancen metas propuestas pero antes de preocuparnos en esto, es necesario que encontremos alguna forma de motivar a nuestros alumnos generándoles un interés y utilidad a algún tema o materia que veamos y de esta forma se den cuenta que ellos enseñan y aprenden.

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